La rinomodelación es un tratamiento médico estético diseñado para mejorar la forma y armonía de la nariz sin necesidad de cirugía. Con el paso del tiempo —o simplemente por cuestiones anatómicas— es habitual que aparezcan pequeñas imperfecciones como una ligera giba, punta caída o falta de definición en el dorso nasal. Gracias al ácido hialurónico, un material biocompatible y seguro, es posible corregir estos detalles de manera precisa, equilibrando el perfil facial y realzando la armonía global del rostro.
Mediante la aplicación estratégica de ácido hialurónico en puntos clave, se consigue elevar la punta, suavizar irregularidades, rectificar el puente nasal o aportar simetría, todo ello manteniendo un aspecto completamente natural. El tratamiento se realiza en pocos minutos, es mínimamente invasivo y prácticamente indoloro, permitiendo que el paciente retome su rutina de inmediato sin periodo de recuperación.
Es la alternativa ideal para quienes buscan mejorar la estética de su nariz sin cirugía, sin riesgos importantes y con la posibilidad de ajustar el resultado con el paso del tiempo. En manos de nuestro equipo médico, la rinomodelación ofrece un efecto lifting sutil, mayor armonía facial y un cambio visible sin perder la esencia del rostro.
El Ácido Hialurónico (AH) es una sustancia que está presente en nuestra piel de manera natural. Su función es la de retener agua e hidratar la piel produciendo un efecto de relleno y dando volumen a los tejidos. La cantidad de producto se adapta a cada paciente para lograr un resultado natural sin excesos. Aunque el efecto se nota desde el primer momento, el resultado definitivo se aprecia en unos días, cuando baja la inflamación y el producto se asienta por completo.


Beneficios de la infiltración de ácido hialurónico:
El proceso de relleno es un procedimiento médico estético basado en infiltraciones de sustancias no tóxicas, biocompatibles y reabsorbibles por el cuerpo. Existen muchas densidades, según el tipo de tejido que se desee tratar y el resultado que se desee conseguir. Nuestro médico especialista prescribirá la idoneidad de su uso, la densidad más adecuada así como el procedimiento para inyectarlo.
- Mayor precisión: Gracias a la colocación estratégica del ácido hialurónico por un médico experto.
- Efecto modulable y reversible: Ofrece mayor seguridad y control del resultado.
- Armoniza el perfil facial sin alterar la esencia del rostro.
El ácido hialurónico es absorbido por el cuerpo por lo que se requiere mantenimiento pasados de 8 a 12 meses. Ofrecemos la posibilidad de contar con anestesia local o tópica para no notar nada durante el proceso.
¿Qué debemos hacer después del procedimiento?
Una vez finalizado el tratamiento, el/la paciente puede experimentar hinchazón en la zona tratada, así como un leve dolor y/o malestar que generalmente desaparece con el paso de las horas. La duración de estos efectos variará dependiendo del tipo de piel de cada paciente. En algunos casos, pueden producirse pequeños hematomas, que también se disiparán con el paso del tiempo. Para ayudar a su recuperación, recomendamos seguir las indicaciones del equipo médico.
Contraindicaciones: Los tratamientos estéticos con ácido hialurónico están contraindicados en mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, en personas menores de edad o con hipersensibilidad conocida al ácido hialurónico y/o a proteínas bacterianas grampositivas. Tampoco debe usarse en caso de infección o inflamación de la zona a tratar. Los efectos adversos son muy infrecuentes, dado que el ácido hialurónico está presente de forma natural en nuestro cuerpo, y suelen desaparecer en pocos días. Así pues, puede aparecer sensibilidad, hematomas o inflamación en las zonas donde se ha aplicado.



